miércoles, 15 de septiembre de 2010

Bueno, hoy es mi último día en esta isla...

Ya sé que ni me voy para siempre ni es una tragedia tan grande, pero en fin.

Siempre había querido salir de aquí, se me hacía pequeño, siempre las mismas calles, la misma gente y ahora no quiero irme por nada del mundo. Quizá la raíz de mi problema es que no quiero crecer nunca. No quiero llegar a ese punto en la vida en el que la gente nunca parece feliz, nunca canta ni habla a un volumen demasiado alto para ser considerado civilizado. (Que frustrante es que en el camino hacia casa se me ocurrieran cosas para escribir y ahora nada de nada…).

Sigo teniendo mucho miedo y nervios, me siento como en 2008 (al dejar Es Liceu) y creo que segundo de Bachillerato ha acabado demasiado pronto.

No hay comentarios: